
Monótono, sin recursos, anodino y desbordado. Cualquiera de estos calificativos y otros muchos podrian aplicarse a la aparición estelar de Zapatero junto a ese telonero de oro que es Lorenzo Milá, el hermano de la gran hermana.
Al margen de la rubia que le preguntó al presidente que ¿siente cuando se acuesta con su esposa cada noche? en alusión a las cuitas que el mandatario se lleva al dormitorio familiar con la que está pasando España, la comparecencia del optimista antropológico del siglo no deparó nada nuevo; propaganda a las medidas gubernamentales, verborrea habitual y poco más ante una ciudadanía cuyos semblantes eran fiel reflejo del sentir de la ciudadania.
El socialista aguantó el tipo, mostró cara, mucha cara, pero respuestas las justas. Desde el pequeño empresario de la construcción que le reprochó la triste realidad del megalómano proyecto de ayudas a los municipios, hasta el joven de izquierdas que le interpeló sobre el armamento de fabricación nacional que se vende bajo el paragüas de ese ambiguo pacifismo de opereta, pasando por el obeso funcionario interesado por la eutanasia.
Por supuesto, la gran conclusión del presidente es que la crisis económica es sólo culpa de Estados Unidos, como ya he dicho alguna vez nada nuevo bajo el sol.
Fotografia obtenida de la web de RTVE, luego no se diga.
Al margen de la rubia que le preguntó al presidente que ¿siente cuando se acuesta con su esposa cada noche? en alusión a las cuitas que el mandatario se lleva al dormitorio familiar con la que está pasando España, la comparecencia del optimista antropológico del siglo no deparó nada nuevo; propaganda a las medidas gubernamentales, verborrea habitual y poco más ante una ciudadanía cuyos semblantes eran fiel reflejo del sentir de la ciudadania.
El socialista aguantó el tipo, mostró cara, mucha cara, pero respuestas las justas. Desde el pequeño empresario de la construcción que le reprochó la triste realidad del megalómano proyecto de ayudas a los municipios, hasta el joven de izquierdas que le interpeló sobre el armamento de fabricación nacional que se vende bajo el paragüas de ese ambiguo pacifismo de opereta, pasando por el obeso funcionario interesado por la eutanasia.
Por supuesto, la gran conclusión del presidente es que la crisis económica es sólo culpa de Estados Unidos, como ya he dicho alguna vez nada nuevo bajo el sol.
Fotografia obtenida de la web de RTVE, luego no se diga.