04 noviembre 2008

Las opiniones de la Reina

Pocos cumpleaños tan movidos han tenido nuestros monarcas como el que el destino, o más exactamente Pilar Urbano, le han deparado. En la España de la prensa rosa, acostumbrados y adormilados con la imagen anodina, insulsa, campechana y politicamente correcta de la Familia Real, que uno de sus más destacados miembros como es la esposa del Jefe del Estado realice unas declaraciones, y encima en las antípodas de la verdad oficial han levantado ampollas, que como mucho benefician a la autora del controvertido opúsculo y a la editorial que le da cobijo.

El Concilio Ibérico nunca se ha cartacterizado por sus opiniones favorables y comprensivas hacia las actuaciones de esta Familia Real, con muy contadas excepciones como el mandato de silencio que el Rey dirigiese al macaco de Venezuela, y pocas más que yo recuerde. La regla general ha sido, y de ahí radica mi nula sospecha de adulación, de critica feroz y ávida hacia muchas acciones, y sobre todo omisiones, por parte del sucesor del General Franco a título de Rey.

No obstante lo anterior he de reconocer que, admitiendo la verosimilitud de las afirmaciones de la Reina, extremo éste demasiado arriesgado ante una monarquia acostumbrada al nihilismo, no deberiamos de llevarnos las manos a la cabeza pues estamos ante gajes del oficio. Quiero decir que, si mantenemos a un Jefe del Estado con competencias escasas y recortadas, suavizado por la placidez que 30 años de reinado y de imágenes dulces transmitidas por los medios, no me parece tan extraño que alguna vez pueda él, o cualquiera de los que disfrutan del presupuesto de la Casa del Rey, cometer algún exceso verbal pues al fin y al cabo humanos son.

Obviamente estoy de acuerdo en que el Jefe del Estado ha de ser neutral, cosa que no hay que confundir con ser inexistente, y que las opiniones vertidas en sede pública pueden ser consideradas como pronunciamientos de la alta magistratura más que de la persona. En el caso de que estos excesos de produzcan deben ser censurados si, pero sea cual sea la dirección en que se dirijan.

Por supuesto señalo este extremo porque todos recordamos la loa que don Juan Carlos le dedicó a ZP, alabando sus cualidades de estadista y de cuasi visionario. Muchos fuimos los que criticamos este exceso, aún inexplicado, lástima que con la Reina esa comprensión de la izquierda no se haya manifestado con la misma plasticidad.

Desde luego no es lo mismo la declaración de admiración hecha por el Jefe del Estado a un presidente del gobierno en activo, con las opiniones de la esposa de aquel, desprovista de cualquier atribución constitucional o legal en nuestro sistema político pueda reflejar en un libro, susceptible de ser modulado como cualquier declaración reproducida indirectamente.

Estamos, indudablemente, ante un ejemplo del pensamiento único establecido por la izquierda; si opinas igual eres moderno, avanzado, talentoso y tus opiniones vienen cargadas de autoridad, aunque representes a toda una Nación, por el contrario si opinas en contra del pensamiento único eres un carca fascistoide objeto de todos los ataques posibles por parte de los contertulios afectos a la dádiva gubernamental.

4 comentarios:

Republica Rojigualda dijo...

Muy ingenioso eso de opúsculo, no se me había ocurrido. La verdad es que un libro escrito por Urbano, solo puede ser un OPUSculo. Con tu permiso te lo voy a copiar.

Por lo demás, ni siquiera los piropos de la reina a mr. X y a Alfonso Guerra, y el desprecio a Aznar, han servido para aplacar a la izquierda, que ve que la monarquía ya no les es útil y se vuelve republicana (segundorrepublicana, mejor dicho) por momentos.

jac dijo...

si esto es lo de siempre, hay temas que la izquierda censura, no se puede ni opinar de aborto, eutaniasa, ni de homosexuales etc.. si sales de la corriente borreguil eres el centro de los mas feroces ataques.

saludos.

Anónimo dijo...

¡Ay, amigo R.R.! eso ya le pasó a Franco, así es España. ¡A Rey muerto - el rojerío ya se prepara para la siguiente vuelta de la tortilla - Rey puesto! Aquí siempre habrá "guerras", "gonzález" y demás tropa, beneficiarios privilegiados del "régimen anterior", que luego pasan por ser sus víctimas.
Franco estuvo treinta y cinco años al frente del Estado - no sé como aguantó el pobre semejante coñazo - y luego resultó que tenía a TODO el mundo en contra y que era un pésimo político. ¿Cómo es posible tal milagro?¡Pésimo político! .... ¡Un genio, señor mío, un genio!

Imperator dijo...

Amigo, R.R. sé que eres un fiel asiduo de esta humilde bitácora cuando sale a relucir nuestra real familia, cosa que te agradezco. Usa libremente lo de "opúsculo" tu mente despierta ha sido de las primeras en darse cuenta de la chanza.

Es que es eso, jac, si opinas según los dictados oficiales eres moderno, avanzado...una persona como hay que ser, si te desmarcas eres un peligro. Y desde luego que es peligroso el opinar libremente, así se despiertan las mentes atontadas.

Efectivamente, amigo Anónimo, Franco era muy malo, pero nadie hizo nada en su contra en vida, y solamente cuando murió resultaba que la oposición clandestina sería la artífice del cambio poítico, ja.

Más de uno hasta que no vió las fotos de "su excelencia" entubado no se atrevió a decir ni mu. Y mira que hay de esos todavía a la sopa boba.

Un saludo a todos y gracias por comentar, un lujo en estos tiempos ;)