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12 mayo 2009

Maratón fotográfico en Murcia

Auguro una tarde calurosa y cansina, de esas primaverales con sabor a canícula, donde la temperatura de esta tierra empieza subir presagiando que el verano será largo y duro.

La televisión me deparará un rato de entretenimiento, o hastío, merced al debate del Estado de la Nación, con Bono como maestro de ceremonias, Mariano como primera vedette y ZP con unas cifras y una crisis económica, pero también social y de confianza, rontundamente irresistible, tan sólo comparable a la desvergüenza y pasividad de algunos, pero ese es otro tema que hoy no toca.

De la mano de
Antonio Rentero, y gracias al I Maratón Fotográfico Ciudad de Murcia, os brindo algunas instantáneas de esta tierra verdaderamente buenas, que nos descubren una nueva óptica con la que mirar nuestra ciudad, o tal vez una nueva ciudad en su misma.

14 octubre 2008

Breve crónica de una incipiente migraña modernista

Reconozco que debo ser un desconocedor absoluto de la cosa ésta llamada arte moderno o transgresor, excusas por mi segura inconcreción terminológica, edulcadorado con ingentes cantidades de clasicismo de corte rancio e insensible a las nuevas corrientes del no sé qué, pero lo de ayer noche (escribo esto el lunes esperando la hora del aperitivo) en la Gran Via me pareció una cosa extraña.

A eso de la media noche del domingo, dirigíame yo de vuelta a casa, habiéndo realizado las labores propias de la media tarde festiva, cuando a la altura del Martillo empiezo a escuchar sirenas. La verdad es que uno, ensimismado en sus cosas y aún resacoso de la noche anterior, al oir tal jaleo, y con los estertóres de la Fiesta Nacional aún presentes se imagina cualquier cosa, es decir, alguna desgracia, accidente de tráfico o similar, no me sean mal pensados en exceso.

Uno que por naturaleza, y exigencias del guión es curioso, encamina sus pasos hacia la confluencia de la Glorieta de España, con perdón, y Gran Via, por la acera de Imaginarium, Adolfo Dominguez y tal. Resulta encima que hay apagón, unos cohetes raros y la gente con ese tipico rictus algo morboso y de provincias de qué ha pasado aquí.

Inicio ya la bajada por Gran Via, con el Hotel Victoria enfrente, y el cielo se ilumina con extemporáneos fuegos de artificio, de repente veo el autobús ese que LAT saca en el Entierro de la Sardina, de cuando Franco era corneta, y pienso, bueno va a ser verdad que está mal el transporte urbano como dice la FACUA. Pero no, una ambulancia da vueltas en la calzada, seguida de algún coche de época, bien bonico eso si, y una voz en off de alguna eféba con tono sicotrópico diciendo algo del ruido.

La verdad es que me lo imaginé, pero fue mi querido Antonio Rentero cuando, oh casualidad, enfrente de la casa del tito Ramón Luis, me confirmó lo que pensaba, ¿esto es cosa de tu amigo no? - efectivamente, me dijo socarrón y encorbatado a partes iguales, sabiéndo perfectamente que escribiría del tema. Le hice ver que con lo del coñazo del registrador de Santa Pola tenía para quince dias, pero prometí dedicarle un momento a hablar del evento.

Para los que no hayan caido, hablábamos efectivamente del consejero de cultura y sobrino del presidente, no necesariamente por ese orden, Pedro Alberto Cruz, a la sazón amigo de mi caro celador. Los zambombazos de la calle y la turba ruidosa eran la clausura del festival del Alter-Arte, ese que ha hecho famoso Cruz , Leo Bassi y los de la censura, y tampoco necesariamente por ese orden.


Como decía al principio, es que debo ser muy carca, pero yo a lo de anoche no le vi mucho sentido. He leido por ahí, uno se documenta y tal, que la verbena estridente de anoche ha sido organizada por gente que sabe, representantes de la quintaesencia del modernismo transgresor y despierta-conciencias, del vanguardismo o de lo que sea, pero a mi, después del susto y de la curiosidad inicial, la única sensación que me produjo fue una incipiente migraña que, tras saludar a Antonio y recoger sus gentiles y sinceros recuerdos a mi pater familias, me hizo desviar mis pasos hacia la tranquilidad más reposada y habitual, uno que es así de soso, de la Plaza de Romea donde el estruendo de Pedro Alberto, que efectivamente es el de la foto, pese a la cercania de su nueva sede no me pudo alcanzar.

18 julio 2008

Un año más, el cine de verano

De los grandes clásicos de la temporada estival en la urbe, el cine de verano resulta un imprescindible. Si bien es cierto que las nuevas tecnologias, las descargas de internet y demás están causando verdaderos estragos, de momento, los cines de verano de Murcia, el Parque de Fofó y el Murcia Parque sobreviven, a duras penas, el envite del siglo XXI y nos ofrecen la doble sesión a la luz de las estrellas y con la inevitable compañia de mosquitos y chasquidos de pipas por doquier.

Cuando empieza la temporada, a eso de finales de junio, empiezo a dar el follón a familiares, pareja, amigos y deudos para ir de excursión, el ritual es único, al cine de verano. Para la doble sesión es importante ir bien provisto de viandas, diversa provisión de panchitos, patatas y algo dulce por expreso deseo del que escribe,buena compañia y cojín bien muñido para aquella parte del cuerpo donde la espalda pierde su casto nombre aludida por Quevedo, ya que tras la larga sesión puede uno levantarse algo perjudicado.

No creo que se puedan comparar los cines de verano con las modernas salas de cine de las que normalmente disfrutamos en Murcia es más, esa comparación ni es apropiada ni es justa. El cine de verano es el sabor de la tradición y la esencia del verano en la ciudad, del mismo modo que el helado de rigor en Santo Domingo o el cóctel en Calle Correos.

En la actualidad, como no podía ser menos, el Ayuntamiento realiza un timido esfuerzo por la supervivencia del cine al aire libre exonerando del arrendamiento del recinto a los empresarios del sector, pues la competencia es feroz, y en más de una ocasión el fantasma del cierre ha estado cerca.

Disfrutemos mientras podeamos de uno de los aspectos más castizos de la época estival en Murcia, no siempre lo más importante es la calidad de la pelicula.

14 marzo 2008

Comienza la Semana Santa en Murcia

La primavera empieza a hacer acto de presencia en la capital del antiguo Reino de Murcia, los calores en esta tierra cada vez empiezan antes, de ahí mi incipiente catarro, y son propicios para tomar la calle y disfrutar de las festividades pasionales, hoy se abre uno de los periodos que más me gustan del año, la Semana Santa.

La nazarenía murciana se apresta a sacar de sus armarios las túnicas y demás complementos, en la confianza de que el tiempo sea propicio con nosotros y nos permita mostrar una vez más a propios y extraños las maravillas de una Murcia barroca y costumbrista, huertana y devota que funde en un mismo sentimiento religiosidad y tradición.

La Semana Santa en Murcia, capital pero con grandes exponentes también en Cartagena, Lorca o Jumilla, es un compendio de diversidades muy interesante para el visitante. La marcialidad y lujo de la ciudad portuaria, el vistosismo de Lorca o el costumbrismo y calidad de la imagenes en Murcia son motivos más que suficientes para acercarse a una Región que, si en todo el año ofrece maravillas a quién nos visita, en la Semana Santa alcanza uno de sus momentos culminantes
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31 diciembre 2007

El belén huertano de la peña "La Pava"

Mis pasos se encaminaron ayer tarde a la iglesia desacralizada de San Esteban donde la Peña La Pava ha expuesto su magnifico Belén Huertano, lleno de detalles de esta tierra, montado con un mimo extraordinario que hace languidecer al mismísimo belén municipal al que este año he visto ciertamente caótico y apelotonado intentanto mostrar los edificios emblemáticos de la ciudad dejando, a duras penas, lugar para los episodios representados. Nada así ha sucedido con la magnifica recreación que ayer vi en la sede de la presidencia del gobierno regional, fruto de la mano, pasión e ingenio de los maestros de la famosa peña murciana.

Una recreación delicada, exquisita y mimada hasta el detalle más nimio, donde se nos muestra con genialidad absoluta la más emblemática atalaya de la huerta, Monteagudo, con su cristo dominando la loma (algunos ayer lo llamaban el santo de Monteagudo, cosas de la huerta) La Cueva, Las Lumbreras o Zarandona coexisitian perfectamente con el largo cortejo de Sus Majestades de Oriente, la presentación en el templo, la anunciación, la matanza de los inocentes o el imprescindible nacimiento.

La tradición belenistica en Murcia es fuerte, en gran medida se debe esta influencia a la escuela del inmortal Francisco Salzillo, que trajo la tradición paterna de los pesebres napolitanos, y cuya máxima representación plástica la encontramos en la Iglesia de Jesús con el extraordinario belén fruto de la gubia del siempre presente escultor murciano, maestro del barroco y del anacronismo, del estofado y de la policromia.

El último detalle que agradecí, como nazareno y murcianico, fue una bonita representación de la procesión de los coloraos saliendo de la Iglesia del Carmen con su hermandad y estandarte, mayordomos, estantes y paso, así como el público viendo pasar el cortejo, un castizo detalle de los belenistas de la pava que fue muy aplaudido por los visitantes.

Ilustro este post con unas fotos que hice con mi móvil, y os invito si sois murcianos, o andais por aquí estos dias que os acerquéis a San Esteban y os sumerjais durante un rato en la Navidad más auténtica y tradicional, del mismo modo, aprovecho estas lineas para desearos una buena nochevieja, llena de alegria e ilusión.

01 noviembre 2007

El Dia de Todos los Santos en Murcia: Flores, Huesos de Santo y Don Juan Tenorio

La ciudad de Murcia es cuna de tradiciones centenarias, sus gentes son devotas y piadosas y gustan de disfrutar de las festividades de índole religiosa como el pueblo creyente que es. El Dia de Todos los Santos, desde su institución por Gregorio III, es una de esas jornadas en que podemos encontrar multitud de detalles y manifestaciones donde apreciamos como la ciudad moderna, joya de la corona de una Región que se muestra al Mundo en todo su esplendor, guarda en cada rincón un sinfín de detalles que nos recuerdan que el paso del tiempo no es incompatible con el mantenimiento de las tradiciones.

El Dia de Todos los Santos en Murcia, tiene ese componente religioso característico en los pueblos y ciudades españolas. Los murcianicos de la ciudad y su huerta acuden a los cementerios a honrar a sus difuntos: la limpieza y arreglo de las tumbas, nichos y panteones, se complementa con el imprescindible ornamento floral de crisantemos, claveles, rosas o margaritas, naturales desde luego, nada de sucios artificios de tela,y para encontrar el material deseado estos dias nada mejor que la Plaza de las Flores, que de ahí coge su nombre, para proveernos de las mejores flores y disfrutar del famoso regateo tan característico de otras épocas.

El componente culinario es también variado y apetitoso, los huesos de santo, los buñuelos de viento, el arrope y el calabazate o el pan de higo son delicatesen que nos hacen felices a los más golosos. Mención merecen los puestos que en este sentido también encontraremos en la anterior plaza, y la ubicación de la famosa confitería Bonache, donde éste que escribe se aprovisiona debidamente, permite reencontrar al murciano con la dulcería tradicional. Y es que quién quiera grandes superficies para comprar estas viandas es libre, pero nada comparable con el sabor tradicional de los comercios de siempre.

Don Juan Tenorio, acude puntual a su cita con los murcianos de la mano de la Compañia de Cecilio Pineda, distinguida este año por el Ayuntamiento de Murcia con la medalla de la ciudad, y el
Teatro Romea vibra en aplausos en cada acto de la inmortal obra de Zorrilla puesta en escena con magistral maestria por los veteranos actores, todos recordamos aquello de acuerdate de quién llora al pie de tu celosía...

Todo eso y mucho más es mi querida ciudad estos dias, con ese aire fresco de mañana que nos anuncia que el invierno ya está cerca
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11 septiembre 2007

La Virgen de la Fuensanta, patrona de una ciudad y su huerta

La devoción de los murcianos por su actual patrona la Virgen de la Fuensanta, es muy antigua, brotando a partir de la aparición de la Virgen en el monte conocido como El Hondoyuelo. Cuenta la leyenda que en esta sierra, situada a unos 5 kilómetros de la capital y ya considerada como enclave sagrado por las primeras civilizaciones que habitaron la zona, María había hecho brotar la fuente santa que dió nombre a la advocación. El pequeño manantial aún hoy riega aquel paraje y desde el siglo XV consta la existencia de una ermita en honor a la Virgen coronando el lugar.

La historia de la devoción de toda una ciudad y su huerta a esta advocación puede fecharse en 1694, tras una pertinaz sequía se decide bajar en rogativa por primera vez a la morenica de su santuario, dicen los escritos de la época no sólo que llovío insistentemente sino que hasta nevó.

La patrona de Murcia en aquellos dias era la Virgen de la Arrixaca, venerada desde su venida a la ciudad en época de la Reconquista y albergada en la Iglesia de San Andrés, pero la Fuensantica repitió en más de una ocasión el milagro de la lluvia y pronto fue más popular que la pequeña imagen traida antaño por los cristianos, de esta forma se la nombró patrona de Murcia y su huerta en 1731.

Actualmente la Virgen de la Fuensanta tiene su residencia en el santurario del mismo nombre, desde donde se divisa toda la ciudad y su huerta, bajando a la capital dos veces al año en sus respectivas romerias, la primera en torno a abril, por la Semana Santa y a finales de agosto por motivo de la Feria.

Tal dia como hoy, y finalizadas las fiestas de la ciudad, la Virgen de la Fuensanta retorna a su morada habitual acompañada de miles de fieles y devotos murcianos que se enorgullecen de contar con una de las patronas más guapas y milagrosas de España.

Pincha en este
enlace para saber más de La Fuensantica y su Santuario.

02 agosto 2007

Rincones Murcianos (XI): Plaza y Barrio de San Juan

Unos de los rincones murcianos sin duda más señoriales del centro capitalino es el Barrio de San Juan, con su emblemática plaza y la castiza iglesia del mismo nombre. Es una pequeña iglesia de planta ovalada que debe su nombre a los religiosos de San Juan de Dios, que fueron sus titulares, fundandola en 1617 aprovechando una pequeña capilla anterior.

La plaza de forma rectangular se considera uno de los lugares privilegiados de la ciudad para los amantes de la buena mesa, ofreciendo al murciano y al foráneo múltiples opciones de placer gastronómico al alcance de todos los bolsillos y de los paladares más exigentes.

Dos de los accesos de la plaza son especialmente caracteristicos, el llamado del Arco de San Juan, que la conecta con la conocida como Calle Correos, llamada así por estar durante muchos años la sede provincial de dicho organismo y la calle del Cristo del Rescate que conduce a la plaza del mismo nombre donde el placer del buen yantar encontrará continuación al obtenido en la Plaza de San Juan, y permitirá en algunos de sus locales, de corte más actual, terminar la comida o cena con un buen café, una copa o un cocktel, según gustos.

Si preguntamos a un vecino del barrio y plaza de San Juan por un dia de especial significado para el barrio, es fácil que nos comente el besapie del Cristo del Rescate, albergado en la mencionada Iglesia de San Juan, que se produce el primer viernes de marzo, si no me equivoco, y desde luego el martes santo murciano, que se muta de una sobrieda penitencial con los nazarenos de la Hermandad de Esclavos de Nuestro Padre Jesús del Rescate, siendo un momento de especial recogimiento la entrada del mencionado Cristo en la plaza de San Juan, al finalizar la procesión, donde son cientos los murcianos que se acercan a presenciar este importante momento de la Semana Santa de Murcia.

ULTIMA HORA: Ayer tarde, sobre las 20 horas, la policia nacional recibió una llamada sobre la colocación de un artefacto explosivo en El Corte Inglés de la capital murciana, el situado en Avenida Libertad, parece ser que se acordonó la zona, se impidió el acceso de más vecinos a las inmediaciones y se tomaron las medidas oportunas dentro de la discreción posible, no he encontrado eco de esta noticia en los diarios regionales, pero fuentes de este blog, que presenciaron el suceso asi lo han manifestado. Esto confirma la tesis que ya apunté de un gran atentado que ETA estaría intentando cometer en el Levante español durante este verano.

25 abril 2007

Rincones Murcianos X: El Santuario de la Fuensanta

Muy cerca de la ciudad de Murcia, en lo alto, y próximo al Parque Nacional de "El Valle" como dominando toda la zona, se encuentra el Santuario de la Virgen de la Fuensanta, patrona de la capital. El culto a la Virgen de la Fuensanta, que sustituyó en el patronazgo capitalino a la Virgen de la Arrixaca, data de la Edad Media, época en que los ermitaños se retiraban a las montañas y tomaban agua de la Fuente Santa.

El Santuario, en su configuración actual, data de finales del siglo XVII habiéndo sufrido algunas modificaciones, unas consecuencia del transcurso de los años y otras de la barbarie marxista.

Como no podía ser de otra manera, el templo de estilo barroco tradicional murciano, consta de tres naves, una central y dos laterales adornadas por hornacinas al uso de la época. La portada es obra del maestro Toribio Martínez de la Vega, presentando dos torres y una puerta con arco de medio punto, destacando los dos ángeles que sujetan el escudo del Cabildo Catedralicio de la Ciudad, merced a sus emolumentos se costeó la obra; destaca también una hornacina con la imagen de la patrona obra de Jaime Bort, insigne autor de la fachada barroca de la Catedral de Murcia.

El interior se encuentra ricamente decorado por relieves y esculturas de González Moreno, las pinturas de la cúpula, que representan una romeria típica y a personajes murcianos se deben al célebre pintor nativo Pedro Flores, siendo tales pinturas uno de los pasatiempos favoritos de los murcianos más pequeños cuando acuden con sus padres a la eucaristia dominical.

La Virgen de la Fuensanta también llamada La Morenica, pese a residir habitualmente en su templo, baja dos veces al año en Romeria a la ciudad, en Semana Santa y para la Feria de Septiembre, siendo una imagen de gran fervor popular y fama de milagrosa tanta entre las gentes de Murcia como en las de su huerta.

08 abril 2007

Una pizca de Viernes Santo en Murcia

N. del A.: Aquí os dejo un pequeño video de la procesión de Viernes Santo de Murcia, corresponde a la imagen de su titular, Nuestro Padre Jesús Nazareno, de gran veneración popular en la ciudad, a su paso por la Calle del Arenal y la Plaza del Cardenal Belluga. Confío en que sea del gusto del respetable. ¡Feliz Pascua de Resurrección!

17 marzo 2007

Rincones Murcianos IX: El Castillo de Monteagudo

El Castillo de Monteagudo se localiza en lo alto de un cerro de roca calcárea, desde el cual se domina todo el valle septentrional de la huerta. En sus laderas se asienta la población de Monteagudo, a unos 5 Kms. de la ciudad de Murcia y a 10 de Orihuela. Constituye una de las fortificaciones más impresionantes y en mejor estado de conservación de la región murciana. En los últimos años la Comunidad Autónoma viene realizando labores de excavación, restauración y acondicionamiento de los accesos con el fin de facilitar su puesta en valor como equipamiento sociocultural y turístico. Dado su carácter militar, su emplazamiento responde a motivaciones estratégicas.

Tal como indica su topónimo (Monte-agut), la fortificación ocupa un macizo muy abrupto de 149 m de altitud máxima y se extiende a lo largo de dos plataformas de unos 400 m. de diámetro. A sus pies discurre el "camino viejo de Monteagudo" que une dos importantes vías de comunicación que parten de la ciudad: los caminos de Alicante y de Castilla. Es por eso que el poblamiento en este lugar parece haber sido prolongado e ininterrumpido. Recientes excavaciones arqueológicas realizadas en las faldas del cerro han puesto al descubierto urnas funerarias de la Edad del Bronce (cultura argárica) y restos cerámicos y arquitectónicos de las civilizaciones íbera y romana. Los restos arquitectónicos que han llegado hasta nosotros son fruto de numerosas reparaciones y ocupaciones que se remontan al período islámico.

Antes de la fundación de Murcia (825) debió ser un castillo rural donde se refugiaban los campesinos del entorno. Cuando la ciudad se convierte en la verdadera capital del territorio, hisn Montagut se transforma en un castillo urbano, verdadero fortín y atalaya defensiva de los emires murcianos que residían en la ciudad y en la almunia real de la que forma parte el propio castillo. En épocas de inestabilidad, la guarnición permanente del castillo estaba en disposición de alertar a los defensores de Murcia de la llegada del enemigo, por medio de ahumadas durante el día o de almenaras por la noche. Como fortificación estatal debió tener otras funciones: servir de prisión (entre los años 1078-79 el propio rey murciano Ibn Tahir fue encarcelado en sus mazmorras), también pudo ser un lugar donde se almacenaba el cereal que los campesinos pagaban como tributo, disponía de grandes aljibes para el abastecimiento de la guarnición, etc. Para el mantenimiento de sus instalaciones sabemos por Ibn al-Jatib que al menos en época del emir Ibn Mardanish los reos realizaban trabajos forzados (al-sofra) durante unos días con el fin de redimir sus penas. En lo referente a las técnicas constructivas, los alarifes musulmanes construyeron sus murallas con sólidos lienzos de tapial de argamasa que están jalonados con torres rectangulares de poco saliente y situadas muy próximas entre sí, actuando como verdaderos contrafuertes. Su planta procura adaptarse a la topografía del terreno, desplegándose a través de dos terrazas situadas a diferente altura. Al recinto inferior se accede por el flanco sur a través de un camino de tierra y un tramo de escaleras de cierta dificultad. A lo largo de este recinto que se despliega por el flanco noreste, se aprecia la existencia de grandes aljibes, graneros y otras estancias. El acceso se realiza a través de unas escaleras y de una interesante puerta en codo, tallados a pico y cincel sobre la roca de base. Constituye una auténtica alcazaba fuertemente defendida y con una planta mucho más regular que forma un rectángulo de 50 x 25 m. Tras la conquista cristiana, el castillo no perdería su carácter estratégico, quedando bajo control de la monarquía castellana. Sabemos que fue visitado al menos en dos ocasiones por el propio Alfonso X el Sabio y en él residieron diferentes alcaydes reales.

Una vez configurado el Reino de Murcia, dependiente de Castilla, se convirtió en un auténtico "castillo de frontera" entre dos reinos cristianos rivales: Aragón y Castilla. Esa situación perduró hasta los últimos años del siglo XV, cuando los Reyes Católicos unieron los reinos y conquistaron el Reino musulmán de Granada (1492).No podemos dejar de mencionar el hecho de que sobre la cima del cabezo y dominando el valle, encontramos el Monumento de desagravio al Corazón de Jesús, escultura majestuosa de 14 metros de alto, diseñada en 1951 por el artista Nicolás Martínez. Esta obra monumental, que goza de gran devoción entre los habitantes de la pedanía, se trata en realidad de una réplica de otra escultura anterior que fue construida en 1926 y destruida durante la persecución religiosa de la II República.


12 febrero 2007

Rincones Murcianos VIII: El Palacio Episcopal

En la plaza del Cardenal Belluga se alza, junto al majestuoso imafronte de la Catedral, el Palacio Episcopal. Se dice que cuando el Obispo Mateo decidió la construcción de una residencia desde la que se pudiera contemplar la recién terminada fachada de la Catedral, impulsó la edificación de este palacio de planta cuadrada. De elementos arquitectónicos muy singulares, es otra de las obras cumbres del siglo XVIII en Murcia.

En su construcción colaboraron varios maestros canteros venidos de las obras catedralicias.Se compone de dos edificios ensamblados:El llamado Martillo del palacio (el mirador del obispo); un espigón saliente construido antes de que se iniciara la construcción del cuerpo principal con el fin de tener un mirador sobre el Río Segura y el Paseo del Arenal o Glorieta.El cuerpo principal o palacio propiamente dicho; construido con claras influencias del último manierismo italiano, por lo que se le relaciona con los palacios romanos.

Las puertas-balcón de sus fachadas son soluciones arquitectónicas que tienen su origen en las concebidas por Miguel Ángel para el Palacio Farnese de Roma en el año 1546. Los tratamientos murales a base de ornamentaciones al fresco son otra característica de los palacios romanos y napolitanos.Del interior son de gran interés: la escalera imperial, que responde a los esquemas más peculiares del barroco romano; el patio, organizado en tres arcadas en orden dórico y un cuerpo superior más compacto; y la pequeña capilla del Obispo, de planta circular.

El escudo que preside el balcón principal del palacio recuerda al Obispo Roja, bajo cuyo mandato se terminó la obra en el año 1786.La realización del palacio a mediados del siglo XVIII, junto con otros edificios y obras públicas, ponen de manifiesto la importancia de los cambios urbanísticos que se dieron en Murcia en dicho siglo.

03 enero 2007

Rincones Murcianos VII: El Monasterio de los Jerónimos

A escasos kilómetros del centro urbano, en plena huerta, se encuentra el Monasterio de los Jerónimos, un edificio conventual que perteneció a la Orden del mismo nombre, titulares también del famoso recinto religioso madrileño.

Fue construido a comienzos del siglo XVIII por encargo de los monjes jerónimos, que buscaron en esa zona de la huerta un lugar a salvo de las inundaciones, bajo la dirección del arquitecto y monje de la Orden Antonio de San José. Declarado Monumento Histórico Nacional, se le ha denominado el Escorial Murciano, tratándose de una obra de grandes proporciones. Con planta de cruz latina, tiene fachada en ladrillo visto, puerta con arco de medio punto y dos esbeltas torres coronadas con cúpulas de teja vitrificada en el característico color azul del barroco murciano, al igual que la cúpula poligonal del crucero, de considerables dimensiones.

El interior está profusamente decorado con yeserías blancas geométricas sobre fondo azul. En él destaca el Retablo Mayor barroco, en mármol, alabastro y madera dorada.

El Monasterio sufrió diversas vicisitudes a lo largo de la historia, en particular a consecuencia de la desamortización de Mendizábal, tras la que se produjo el abandono y el saqueo del edificio. Posteriormente fue cedido a los Jesuitas. En la Guerra Civil, convertido en cuartel de aviación, desaparecerían el retablo, el coro, la sillería y todas las imágenes, a excepción de la de San Jerónimo, a quien está dedicada la Iglesia, tratándose de una de las mejores obras del escultor Francisco Salzillo, que se conserva actualmente en el museo catedralicio.

Hoy en día, el Monasterio, tras varias restauraciones y acondicionamientos se ha constituido en sede de la Universidad Católica de San Antonio, lo que lo convierte en uno de los focos culturales de la Región.



28 noviembre 2006

Rincones Murcianos VI: La aljafería

Paseando por el casco histórico de la ciudad aún se intuye el trazado medieval de las calles por las que deambulaban los murcianos andalusíes. Son calles angostas, pero muy frescas en verano y al abrigo de los gélidos vientos en invierno. Todavía quedan barrios castizos que conservan su fisonomía medieval, con iglesias barrocas emplazadas donde antes estuvieron las mezquitas: San Lorenzo, San Bartolomé, Santa Catalina, San Pedro, San Nicolás. Entre ellos cabe reseñar el barrio de Santa Eulalia, antigua judería, donde persisten restos de una puerta medieval por la que hizo su entrada triunfal el monarca aragonés Jaime I el Conquistador.

El crecimiento de la ciudad islámica hizo que se formara un barrio densamente poblado en las afueras: el arrabal de la Arrixaca (barrios de San Antolín y San Andrés). Allí existió una ermita donde los mozárabes y mercaderes cristianos veneraban a la Virgen de la Arrixaca, representada en la Cantigas alfonsíes, patrona de Murcia hasta los inicios del siglo XVIII y cuya talla gótica se custodia en la iglesia de San Andrés, junto al Museo Salzillo. Muy cerca, en la Plaza de las Agustinas, se ha inaugurado recientemente el Museo de la Ciudad, que dispone de varias salas dedicadas a la Murcia islámica, donde se exponen maquetas y piezas de gran calidad.Los geógrafos árabes y viajeros que visitaron nuestra ciudad describen con asombro la magnitud de sus defensas. Son numerosos los restos monumentales de la muralla islámica conservados. En realidad, estaba formada por una barbacana o barrera exterior, un paso de ronda y la muralla propiamente dicha, más elevada que la antemuralla y jalonada de potentes torres defensivas como las conservadas en Verónicas o en Santa Eulalia. En la parroquia de San Antolín se conservan restos en una Ermita y en una galería de arte situadas en la calle del Pilar. Como toda ciudad musulmana, Murcia dispuso de una alcazaba o barrio aislado donde residía el emir, el linaje gobernante y su corte. Después de tantos siglos sigue siendo el lugar donde se emplaza la autoridad municipal (Ayuntamiento) y religiosa (Palacio Episcopal). En unas excavaciones arqueológicas realizadas junto a la iglesia-museo de San Juan de Dios (antigua mezquita del alcázar), recientemente se han encontrado restos de un oratorio islámico con un "mihrab", que próximamente se podrá visitar.

Las excavaciones arqueológicas que se vienen realizando en nuestra Santa Iglesia Catedral han puesto al descubierto algunos restos de la mezquita aljama o mezquita mayor, conservados en el subsuelo de la misma. En el exterior del templo cristiano se puede admirar la portada gótica en la Plaza de los Apóstoles y, en su interior, visitar capillas medievales como la de San Antonio o la de los Vélez. Pero, sin duda alguna, los restos arquitectónicos de mayor monumentalidad pertenecen al alcázar Seguir o alcázar menor de los emires murcianos. Se trata de un palacio fortificado construido a mediados del siglo XIII sobre las ruinas de otro anterior datado en el siglo XII. En el interior del Monasterio de Santa Clara la Real se conservan el salón con alcobas y el pórtico norte, todo ello ricamente decorado con yeserías policromas y arcos angrelados monumentales, que próximamente se abrirán al público. Algunos restos de ese alcázar (los pertenecientes al salón sur y a la crujía occidental) se han conservado y se pueden visitar en el sótano y sala de exposiciones del Centro Cultural Las Claras.

13 octubre 2006

Rincones Murcianos V

En el marco de una coqueta Iglesia dieciochesca, de planta oval, decorada a base de yeserías rococó, con retablos de arquitecturas fingidas, obra del italiano Paolo Sístori, embelleciendo sus capillas radiales y con un espléndido retablo mayor realizado en mármoles y jaspes, mezclados con talla dorada, se expone una de las más completas colecciones de escultura religiosa de la Región, con piezas que abarcan desde el siglo XV a los primeros años del XX, obras de los más significativos escultores de este campo del arte, pudiendo admirarse en su propio contexto, dentro del marco para el que fueron creadas, es la Iglesia Museo de San Juan.

Siempre acompañadas de un delicioso fondo musical barroco, adaptado al tiempo litúrgico, teniendo la posibilidad de escuchar la música en directo, en escogidos conciertos que se programan periódicamente, aprovechando la especial acústica del recinto.

Asimismo, el culto también está presente promovido por las cofradías pasionarias que tienen fijada su residencia canónica en esta iglesia, que no es parroquia, consiguiendo que el templo no pierda su verdadera y originaria finalidad, y el martes santo murciano las tunicas rojas y blancas de los nazarenos de la Salud inundan las calles del centro histórico desde las puertas de este magnifico rincón de la Murcia del s. XVIII.

Aún recuerdo cuando mi padre me llevaba, hace ya unos años, a ver el magnifico belén que la Peña "La Pava" colocaba en la iglesia, miniaturas salzillescas en el centro de la planta oval y maravillas escultóricas en cada capilla del templo; un espectáculo para los sentidos y una oportunidad para el recogimiento y la aproximación a Dios a través de la iconografía de los maestros de la gubia murciana.

10 septiembre 2006

Rincones Murcianos IV

En el centro mismo de la ciudad de Murcia, se encuentra la plaza de Julián Romea, donde se ubica el teatro del mismo nombre. El edificio fue inaugurado en 1862 con la denominación de Teatro de los Infantes. Sufrió el edifico dos incendios en el siglo XIX, concretamente en 1877 y 1899, del ultimo sólo los muros sobrevivieron a las llamas.

En 1985 fue rehabilitado de manera importante, adoptando la configuración actual, siendo restaurados los frescos del techo y el imponente telón del escenario, regalo de María Guerrero. Es una obra arquitectónica de gran barroquismo en su interior y una linea mucho más romántica, neoclásica y modernista en su fachada principal, donde los estilos quedan conjugados con maravillosa armonía en una bicromía rosa y gris.

Los bustos de la fachada principal representan a Mozart, Listz y Beethoven y sobre las ventanas medallones de dramaturgos murcianos.Los frescos del interior son obra de los pintores De la Torre y Medina, y representan alegorias de las artes y paisajes de la tierra, un lugar de honor en la composición principal ocupan la coronación de Julián Romea por las musas y la ofrenda de un escudo de la ciudad al actor y poeta paisano.

Este teatro es uno de los más importantes del circuito teatral español y unos de los focos desde donde irradia la cultura y las artes murcianas del pasado, presente y futuro.

26 agosto 2006

Rincones murcianos III

La construcción de la Catedral comenzó en 1394 y resume más de 600 años de historia del arte. Se levantó sobre los solares de la mezquita Mayor de la ciudad, solares que San Pedro Nolasco consagró para el culto cristiano en febrero de 1266, al día siguiente de la toma de la ciudad por Jaime I de Aragón. Las obras quedaron listas en 1462, año en que consiguieron cerrar las bóvedas tras diversos vaivenes políticos y eclesiásticos. En 1467, en un acto de la mayor solemnidad, la Catedral de Murcia queda consagrada al culto.

A principios del siglo XVIII, la catedral necesitaba algunas reformas: la torre solo poseía dos de sus cinco cuerpos, y la fachada principal (la que da a la plaza del Cardenal Belluga, que se observa en la fotografía) amenazaba ruina. El arquitecto castellonense Jaime Bort inició nuevas obras en sustitución de la antigua fachada en 1739 con ayuda de la corona y del cardenal Belluga. Las obras finalizaron en 1754 y dieron a la fachada principal la composición arquitectónica y escultural que actualmente todo turista puede admirar. Es ese mismo año y tras concluir los trabajos del arquitecto Bort cuando otro arquitecto, Juan de Gea, comenzó a levantar el resto de la torre hasta conferirle el aspecto que posee hoy en día.

19 agosto 2006

Rincones murcianos II

El casco antiguo de la ciudad Murcia se encuentra repleto de rincones para disfrutar, quizás de entre ellos uno de los más caracteristicos sea el de la Plaza de las Flores, dentro del conocido barrio de San Pedro. La plaza en sí, no demasiado grande, se encuentra estructurada en forma rectángular, teniendo cuatro accesos a la misma, desde la Plaza de San Pedro, desde la Plaza de Santa Catalina, y desde calles aledañas provenientes una del popular barrio de San Antolín y la otra por la Gran Vía.

El nombre de Plaza de las Flores, encuentra su sentido en el tradicional mercado que, por la festividad de todos los santos, el primero de noviembre, inunda toda la plaza de las fragancias de las más variadas flores que allí se comercializan; aunque el resto del año, la plaza es más conocida por algo bastante más lúdico, y es que si los aperitivos son algo tradicional en todo el levante y sur español, no hay nada más tradicional que el aperitivo en esta plaza. No hay murciano que se precie que no guste de juntarse con los amigos o la familia para tomar un "piscolabis" en el bar "La Tapa", en el "Mesón del Jamón" o encargar unos estupendos pasteles de carne en "Bonache".

La última reestructuración de la plaza la encontramos en los años noventa, donde con buen acierto, se prohibió el transito rodado, se rehabilitó la antigua fuente, y se dió un mayor protagonismo a los puestos de flores permanentes; además, la reubicación actual de los bancos permite el mayor lucimiento de los desfiles procesionales que tan vistosamente transitan por esta plaza en dias como el Domingo de Ramos, el Lunes Santo o el Viernes Santo en la mañana con la procesión de "los salzillos".


11 agosto 2006

Rincones murcianos I

N. del A.: Este apartado pretende ser una sección fija, donde rinda tributo a mi ciudad natal, Murcia, pretendo aprovechar el escaparate que sin duda es internet para mostrar a todos aquellos que pasen por aquí, los múltiples y atractivos tesoros que alberga la ciudad, mediante pequeñas anécdotas y reseñas históricas acompañadas en la medida de lo posible de fotografias de otras webs, oportunamente identificadas, o de mi propia colección. Gracias Antonio Medina por tu sugerencia.

El primer rincón que propongo es El Casino de Murcia, con mayúsculas, que se alza en el número 18 de la Calle de Trapería. Su caracteristica fachada data de 1902 siendo obra de Pedro Cerdán, destacan dentro del edificio la magnifica biblioteca, el tocador de señoras, el patio neonazarí y el salón de baile neobarroco, autentica obra maestra.

Dicen los expertos que el patio está inspirado en los de la Alhambra, estando ricamente decorado con elementos moriscos. De gran vistosidad es también el patio romano o pompeyano, con esculturas al uso. Los numerosos salones invitan a una conversación reservada y las magnificas "peceras" proporcionan una vista discreta de los transeuntes que frecuentan la calle.

Es el Casino elemento imprescindible de la Murcia más señorial.