10 septiembre 2006

Rincones Murcianos IV

En el centro mismo de la ciudad de Murcia, se encuentra la plaza de Julián Romea, donde se ubica el teatro del mismo nombre. El edificio fue inaugurado en 1862 con la denominación de Teatro de los Infantes. Sufrió el edifico dos incendios en el siglo XIX, concretamente en 1877 y 1899, del ultimo sólo los muros sobrevivieron a las llamas.

En 1985 fue rehabilitado de manera importante, adoptando la configuración actual, siendo restaurados los frescos del techo y el imponente telón del escenario, regalo de María Guerrero. Es una obra arquitectónica de gran barroquismo en su interior y una linea mucho más romántica, neoclásica y modernista en su fachada principal, donde los estilos quedan conjugados con maravillosa armonía en una bicromía rosa y gris.

Los bustos de la fachada principal representan a Mozart, Listz y Beethoven y sobre las ventanas medallones de dramaturgos murcianos.Los frescos del interior son obra de los pintores De la Torre y Medina, y representan alegorias de las artes y paisajes de la tierra, un lugar de honor en la composición principal ocupan la coronación de Julián Romea por las musas y la ofrenda de un escudo de la ciudad al actor y poeta paisano.

Este teatro es uno de los más importantes del circuito teatral español y unos de los focos desde donde irradia la cultura y las artes murcianas del pasado, presente y futuro.