03 mayo 2008

Premios, agasajos y otras cosas de menor calado

Tengo la vitrina que parece la del Santiago Bernabéu, pero si tengo que comprar otra para albergar premios y honores de mis compañeros blogueros no escatimaré en agrandar las arcas de Ikea, o de Rovira y Muñoz dado el caso.

Más de una vez he dicho aquello de es de bien nacidos ser agradecidos, y aunque los memeos no son de mi gusto, tampoco los usaré como arma arrojadiza para el fastidio del personal.

Digo esto porque tenía pendiente dar buena cuenta a la fiel audiencia de algunos honores que se ma han otorgado hace unos dias; me refiero a los amigos
Draco y Prevost que me honraron con sendos premios (por el valor en la lucha y en libertad y cicuta, exactamente) que no he podido corresponder antes, por lo que junto a mi sincero agradecimiento les ofrezco también mis excusas más sentidas.

Y ¿saben qué? a los blogs izquierdistas les ofende profundamente que nos otorguemos galardones, que entre nosotros reine el buen rollito y el afán de superación, por eso si indagan por la blogcosa quizás se topen con algún autodenominado titiritero que, con más pena que gracia, y en ausencia de audiencia propia, se dedique sin demasiado éxito a farfullear sobre estos asuntos.

Volviendo al tema, en esta ocasión no voy a hacer la habitual cadena, quiero innovar, así que no señalaré a unas bitácoras sobre otras. Voy a reconocerles el mérito a todos aquellos que siguen en la brecha,me explicaré. Después de la segunda victoria zapatera he visto que muchos asiduos han bajado su actividad, cada cual tendrá sus motivos desde luego, pero muchos o ya no están o han bajado la intensidad, por eso quiero reconocer la labor de todos aquellos que, sobreponiendose al disgusto, continúan en el dia a dia, pues ahora es más necesario que nunca permanecer, a todos ellos mi reconocimiento, junto con mi ánimo y admiración.