19 septiembre 2008

Algunas claves sobre la huelga de autobuses

Si preguntamos a cualquier murciano su opinión sobre el transporte público en la ciudad la respuesta será, muy previsiblemente, negativa. Muchas encuestas determinan que los usuarios califican el servicios de autobuses como anticuado e imprevisible, lento y poco fiable, hasta sucio; estas son algunas de las perlas que dedican a la concesionaria mayoritaria del servicio de líneas urbanas e interurbanas en Murcia, LATBUS.

La empresa LAT es fruto de la unión de varias pequeñas empresas que antaño realizaban servicios regulares y discrecionales en el municipio de Murcia, a las que sucesivamente se fueron uniendo algunas más de transporte por el litoral, hasta llegar a conventirse en una importante empresa del Levante español, adjudicataria de la mayoria de las concesiones a nivel regional y totalmente a nivel municipal.

De un tiempo a esta parte los poderes públicos han reforzado esfuerzos a favor de la consecución de un transporte urbano de calidad, fruto de las recomendaciones del Libro Blanco del Transporte Público de la Unión Europea fue la resurrección del tranvía en múltiples ciudades del contienente, también en Murcia, y el creciente fervor por los circuitos para bicicletas y la nueva cultura de la movilidad.

Precisamente en estos dias en que se celebra la Semana Europea de Movilidad, Murcia está sufriendo una feroz huelga por parte de los trabajadores de LATBUS, cuyos mayores perjudicados son los usuarios. No entraré, por desconocimiento, en las causas más o menos fundadas que tiene los trabajadores para ejercer su derecho constitucional a la huelga, salvo cuando se confronta con otro derecho, el de los usuarios a disponer de un servicio público esencial como es el del transporte.

El transporte urbano, como servicio público concesional que es, debe estar sujeto a firmes controles por parte de la autoridad concedente, claramente explicitados en la concesión otorgada Por eso, los argumentos de las administraciones implicadas (Ayuntamiento y Comunidad Autónoma) calificando el conflicto de algo interno donde no se debe entrar me parece poco presentable. No hay que olvidar que las concesiones se nutren de importantes cantidades de dinero público que salen del bolsillo del contribuyente, el mismo que estos dias se las ve y se las desea para encontrar un autobús disponible en Murcia.

Por una parte, el alcalde de la capital hace tiempo que se desvinculó de la empresa concesionaria (de las líneas urbanas) abandonándose a las bonanzas de un tranvía que a dia de hoy es más testimonial que otra cosa. Las dificultades para sacar adelante el proyecto tranviario del primer edil radican en la falta de financiación para poder acometer la obra ante el desacuerdo con la otra administración competente, la Comunidad Autónoma, cuyo presidente ha declarado su deseo de tener un tranvia de gestión regional, algo que parece chocar con la idea del residente de la glorieta de aparecer a los ojos del ciudadano, votante en potencia, como el único precursor del novedoso sisterma de transporte.

Por otra parte, la Consejería competente en materia de transporte, salvo inconcretas alusiones a los estándares de calidad en los servicios (esta vez interurbanos) no ha sabido encauzar los deseos de varios alcaldes de ver pasar el tranvía por sus respectivos municipios, ni ha podido reconducir a su redil al primer ayuntamiento de la Región.

En medio de esta situación la empresa concesionaria, en un momento económico delicado, se encuentra en medio de dos administraciones que, pese a la semejanza de color político, no han sabido ponerse de acuerdo en cuestión tan capital como ésta, y su necesaria confinanciación, desde luego.

Ejemplo de esta tercermundista situación lo encontramos el pasado martes, dia de la Romeria, donde sólo nueve autobuses salieron de las cocheras para atender a unas 5.000 personas.

Una situación que lejos de aminorar se agrava con las sanciones disciplinarias de la empresa a los trabajadores y los anuncios de mejora del transporte público por parte del versado consejero competente y su tropa que suenan a chufla, o mofa, para muchos usuarios.

Addenda: Tras escribir este artículo, salí a la ciudad a hacer unos recados. A la vuelta y en la Plaza Circular, he presenciado como un autobús, de la línea dos y con el cartel de servicios mínimos, no ha se ha detenido en su parada preceptiva. Ha sido vergonzoso ver como cuatro muchachos, una joven cargada de libros y una señora con dos bolsas de la compra, han salido corriendo detrás del autobús, que no se ha detenido. Comportamientos como éste desacreditan, en mi humilde opinión, a cualquier colectivo que justifique esas acciones o ampare a su responsable. No negaré que me he acordado de la madre del conductor.

4 comentarios:

Arolternell dijo...

Considero realmente la posibilidad de introducir los burrotaxis como servicios tanto auxiliares como sustitutivos a las líneas de latbus,porque vaya tela...


Para mí,como para mucha otra gente,el problema viene siempre de los monopolios y los tratos de exclusividad.

Sé que una de las causas de la huelga es que querían reducir el número de viajes de los bonobuses a la UMU,que,para el caso,es como subir el precio,o incluso peor porque haría recargar el bonobus más frecuentemente,lo cual es una molestia.

Sólo pido que si otras empresas de autobuses acceden al derecho para nuevas líneas en Murcia,que Torre Alta no esté entre ellas...

Anónimo dijo...

Yo se de uno al que no le hacian huelgas.....

Fdo La anonimísima.

Cayo dijo...

El servicio de transporte público en Murcia es directamente vergonzoso. Lo que más rabia me da es que los conductores digan que es por el bien del consumidor, cuando ellos son los primeros en tratar con pésima educación al usuario o hacinarnos en el 39.

Y lo de la huelga es vergonzoso. Como no hay autobuses, la gente coge más el coche, y como además se dedican a cortar las calles para manifestarse, en días como el de ayer se necesitan 45 MINUTOS para recorrer el tramo entre el cruce de Juan Carlos I y Abenarabi y la Plaza Circular.

Ya veo como piensan en el usuario todo estos personajes...

Imperator dijo...

Vergonzoso es el transporte público en la Región. Y mientras el conselleiro del ramo inaugurando farolas flexibles (como su ideología) y presentando libros de mejora del transporte mientras la gente va como sardinas en lata en vehículos antiguos y sucios.

Tal vez la solución sea el burro taxi, con "b" de yo me se qué...

Si, en otros tiempos no hacían huelgas.

Un saludo.